5 técnicas de relajación para dormir mejor.

Parar y practicar alguna técnica de relajación es necesario si quieres dar lo mejor de ti en tu día a día y dormir mejor.

 

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Cuando tenemos muchas responsabilidades a nuestras espaldas, muchas veces entramos en un bucle de ir corriendo a todos sitios, no desconectar y seguir dentro de esta rueda que lo único que hace es que cada vez nos suba más la presión arterial y la frecuencia cardíaca, no nos damos cuenta de que yendo así lo único que conseguiremos es que todo lo que hagamos aunque sea más rápido seguramente no será mejor, por eso tenemos que encontrar esos ratos de pausa, para frenar en seco, pararnos a pensar y continuar. 

Esto también se aplica en el ámbito del sueño, ya que si estamos durante el día en un bucle frenético seguramente a la hora de acostarnos será mucho más difícil conseguir relajarnos y dormir plácidamente.

Por eso hoy te traemos 5 técnicas de relajación que pueden ayudarte a salir de este ritmo frenético para hacerte parar y verlo todo desde otra perspectiva. Al final el cuidado personal prevalece por encima de todo. ¿Verdad?

5 técnicas de relajación:

  • La meditación:

La meditación involucra la concentración y la atención para relajarte. Practicar la meditación puede ayudarte a dormir y a reaccionar de manera más calmada a tus emociones y pensamientos en esos momentos en los que normalmente sientes que no puedes controlarlos.

Existen distintos tipos de meditación, pero casi todos incluyen: una atención enfocada, el silencio, una posición corporal cómoda, una actitud abierta y una respiración relajada.

  • Respiraciones profundas:

Una de las maneras más simples de relajarse es practicando la respiración profunda. Esto puedes hacerlo en casi cualquier lugar, por ejemplo, una de las técnicas más básicas consiste en: 

  • Sentarte o acostarte poniendo una mano sobre tu estómago y la otra mano en el corazón.
  • Inhalar lentamente.
  • Aguantar unos segundos la respiración.
  • Exhalar lentamente, sintiendo como vacías tu interior.

 

  • La relajación progresiva:

Esta técnica también puedes realizarla en casi cualquier lugar y es ideal para esos momentos de tensión en los que te dices a ti mismo ya no puedo más.

Consiste en apretar un músculo o algunos músculos por unos cuantos segundos y luego liberarlos. Normalmente se empieza por los dedos de los pies y se va avanzando hacia la parte superior del cuerpo, notarás como la presión va disminuyendo.

  • El yoga:

El yoga es una práctica ancestral que tiene sus orígenes en la filosofía india. Es una combinación de posturas con respiración enfocada y meditación. 

Las posturas tienen como propósito incrementar la fuerza y la flexibilidad y estas van variando de más simples a más complejas. Si sientes curiosidad por empezar con esta práctica te recomendamos que leas este artículo en el que contamos de forma más específica cuáles son los beneficios del yoga y también podrás descubrir 4 posiciones básicas que puedes practicar antes de acostarte para ir a la cama relajado.  

  • El taichi:

El taichi se empezó a practicar en la antigua China como una forma de defensa personal. Hoy en día se usa como una técnica para mejorar la salud, ya que se trata de un tipo de ejercicio suave de bajo impacto que es seguro para las personas de todas las edades. Existen muchos tipos de taichi, pero todos comprenden movimientos lentos y relajados, posturas cuidadosas, concentración y respiración enfocada.

Este tipo de técnicas requieren práctica ya que son habilidades, y al igual que con cualquiera otra habilidad, la capacidad para relajarse mejora con el tiempo. Así que sé paciente contigo mismo y si ves que una técnica de relajación no funciona, prueba con otra técnica, notarás mejora en tu día a día.