Causas del dolor de espalda al dormir

Dormir bien, es sin duda, una de las sensaciones más reparadoras para nuestro cuerpo y nuestra mente. Aunque no hay un número “obligatorio” de horas a dormir, por lo general, los adultos necesitamos dormir entre 6 y 9 horas. Dormir lo suficiente marcará nuestro estado de ánimo a lo largo del día (nos sentiremos de mejor humor si hemos descansado bien) y nos ayudará a tener energía para afrontar el día a día.

Sin embargo, tener un sueño placentero durante toda la noche es algo que no todos pueden lograr, ya que hay quien, por diferentes razones, no llegan a disfrutar de una buena calidad  de sueño. El dolor a la hora de dormir, la incomodidad o el estrés son algunos de los factores que pueden afectar al sueño.

¿Eres de los que sufres ocasionalmente dolores de espalda que te afectan al dormir? Probablemente ese dolor de espalda al dormir tenga que ver con alguno  de estos factores:

  • Posturas incorrectas durante el día: El estrés del día a día es uno de los factores que influyen en nuestra salud. El sedentarismo y la falta de actividad física es el hábito más dañino. Estar sentado mucho rato, especialmente si no cuidamos nuestra postura, también es perjudicial para la espalda y puede llegar a ocasionar molestias e incluso lesiones. Para prevenirlo es importante estirar el cuerpo de vez en cuando y adoptar una postura correcta al sentarnos.
  • Colchón y almohada: Este es uno de los puntos clave para que al dormir no notemos molestias. Es conveniente contar con un colchón y una almohada que proporcionen un adecuado apoyo a tu cuerpo.
  • Malas posturas al dormir: Vigila también que al dormir no adoptes posturas inadecuadas: se dice que la mejor postura para dormir es de costado, preferiblemente sobre el lado izquierdo.
  • Ejercicio: Es importante hacer ejercicio físico cada día, pero lleva cuidado y no sobrecargues la espalda o hagas ejercicios demasiado vigorosos sin entrenamiento.
  • Cargar demasiado peso: Cargar peso, y sobre todo, levantarlo de manera inadecuada puede ser perjudicial para la espalda. Por ejemplo, coger a tus hijos en brazos  demasiado tiempo cuando ya no son bebés, levantar cajas pesadas sin doblar rodillas, etc.
  • Tabaco: Fumar está totalmente contraindicado para la salud, y también para la de tu espalda. Este hábito, según un estudio sobre el dolor de espalda y el tabaco, afecta a la forma en que el cerebro procesa el dolor y los fumadores podrían ser más propensos a dolores crónicos de espalda.

Mencionadas algunas de las posibles razones de tus molestias de espalda, prueba evitar las malas posturas, cambiar todo aquello que perjudique tu salud (fumar, el sedentarismo. . .)  y establecer una rutina a la hora de hacer ejercicios para  mejorar y  así conseguir dormir ininterrumpidamente sin que el dolor de espalda  dificulte tu sueño. De todas formas si el dolor persiste, o bien no sabes su causa o no logras calmarlo a pesar de cuidar tus hábitos, es importante que visites a tu médico para que te ayude a encontrar la mejorar solución.

¡Combate el insomnio por dolor de espalda y disfruta de un sueño reparador!