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Descubre algunos secretos que ocurren al dormir: fenómenos nocturnos del sueño
El mundo del sueño siempre ha sido un enigma que ha creado curiosidad a la humanidad desde tiempos inmemorables. Aunque todos sabemos que el sueño es crucial para nuestra salud, no todas las personas comparten esta experiencia de la misma manera, lo que agrega un toque intrigante a la definición de este estado.
Durante este periodo aparentemente tranquilo, el sueño se puede volver complejo de diferentes maneras. A continuación, te enseñamos siete curiosidades que nos permitirán entender mejor este fenómeno. Exploraremos como sistemas y neurotransmisores específicos dan vida a experiencias tanto comunes como menos frecuentes, que afectan a muchas personas en su búsqueda de un descanso nocturno reparador.
1. Dormir con los ojos abiertos
Dormir con los ojos abiertos no solo es una expresión, también es una afección ocular que se llama Lagoftalmo nocturno. Aunque la mayoría de las personas pueden cerrar los ojos para dormir, esta condición se caracteriza por la incapacidad de cerrar completamente los párpados durante el sueño. Esta condición puede darse por diferentes causas, como por ejemplo párpados que no alcanzan a cerrarse totalmente o cuando existe un daño muscular en los párpados por infección, influencia de factores genéticos, etc . Aunque no suele interferir con la conciliación del sueño, puede provocar sequedad e irritación en los ojos, así como tener más sensibilidad a la luz.
2. Parálisis del sueño, no puedes moverte aunque estés despierto
La parálisis del sueño es una condición en la que temporalmente te quedas incapaz de moverte o hablar. Es común al quedarte dormido o despertar y puede estar relacionada con factores como la falta de sueño, horarios irregulares y estrés. Aunque la causa exacta es desconocida, también puede vincularse a trastornos del sueño, condiciones mentales o ciertos medicamentos. Durante estos episodios, te despiertas repentinamente de la etapa de movimiento ocular rápido, quedando consciente pero temporalmente inmóvil. Estos episodios duran segundos o minutos y pueden asociarse con sensaciones de sueños o alucinaciones.
3. El enigma de los Movimientos Oculares Rápidos (MOR)
Los Movimientos Oculares Rápidos (MOR) forman una parte normal del ciclo del sueño, ocupando alrededor del 20% del tiempo total, especialmente en la segunda mitad de la noche. En esta fase, el cuerpo entra en un estado de atonía, una parálisis temporal que afecta a los brazos y las piernas. Sin embargo, en el trastorno de conducta durante el sueño MOR, esta parálisis no se manifiesta, permitiendo a las personas realizar movimientos físicos y hasta emitir sonidos, como hablar o dar patadas. Aunque este fenómeno es parte del proceso de sueño típico, movimientos intensos podrían estar relacionados con condiciones neurológicas, y se aconseja buscar la opinión de un médico si se experimentan de manera significativa.
4. Sonambulismo: entre dormir y la actividad motor
El sonambulismo implica levantarse y caminar durante el sueño, siendo más común en niños y generalmente superado antes de los diez años. Son episodios aislados y no suelen ser preocupantes. El sonambulismo recurrente puede indicar un trastorno del sueño no diagnosticado.
A menudo, estos episodios tienden a manifestarse en las primeras horas de la noche, extendiéndose durante varios minutos y caracterizándose por acciones como caminar, permanecer sentado con los ojos abiertos y la falta de respuesta a otras personas. En situaciones más extremas, las personas pueden llevar a cabo actividades complejas como vestirse, hablar o incluso salir de casa. Es crucial buscar atención médica si estos episodios son frecuentes, peligrosos o afectan significativamente el sueño.
Las causas del sonambulismo pueden variar, abarcando desde la privación del sueño, el estrés, la fiebre y las interrupciones en el horario de sueño, hasta condiciones médicas subyacentes como trastornos respiratorios del sueño o el uso de ciertos medicamentos. Identificar y abordar estas causas puede ser fundamental para gestionar y tratar eficazmente el sonambulismo recurrente.
5. Síndrome de las piernas inquietas: la danza nocturnas de las piernas…
Todos hemos experimentado la peculiar sensación de compartir la cama con alguien que mueve las piernas durante la noche. Este baile nocturno cobra un significado más profundo al considerar el síndrome de piernas inquietas (RLS). También conocido como enfermedad de Willis-Ekbom (RLS/WED), este trastorno del sistema nervioso provoca la necesidad de mover las piernas, especialmente al intentar descansar o conciliar el sueño.
Aunque la causa exacta del RLS sigue siendo un misterio, se ha relacionado con la dopamina, una sustancia química cerebral. Los síntomas revelan sensaciones incómodas como arrastre o ardor en las piernas, incitando a moverlas, especialmente en las tranquilas horas de la noche.
6. Dientes en tensión: el bruxismo durante el sueño
El bruxismo nocturno ocurre cuando apretamos o rechinamos los dientes mientras dormimos. Aunque a menudo no causa problemas graves, puede provocar molestias como dolor de mandíbula o cabeza, así como daño dental a largo plazo.
Algunos factores como el estrés o ciertos medicamentos pueden aumentar el riesgo, Si notas signos de bruxismo, como dolor facial o dental, es importante consultar a un dentista para recibir orientación y tratamiento adecuados.
7. Pesadillas: los sueños inquietantes
Las pesadillas son sueños desagradables que provocan emociones negativas como miedo o ansiedad, interrumpiendo el sueño y causando despertares. Son comunes en niños y pueden ocurrir a cualquier edad. Aunque las pesadillas ocasionales son normales, cuando son frecuentes y afectan el bienestar diario, puede ser útil prestarles atención. Generalmente, suelen suceder en la segunda mitad de la noche y pueden dificultar volver a dormir. Mientras que las pesadillas ocasionales no suelen ser motivo de preocupación, si persisten, podrías buscar formas de mejorar la calidad del sueño. Las causas pueden incluir situaciones estresantes, cambios en el horario de sueño, y factores emocionales. En algunos casos, ciertos hábitos antes de dormir, como ver películas de terror, también pueden influir en la frecuencia de las pesadillas.
Si deseas adentrarte aún más en el mundo de las pesadillas, te invitamos a leer nuestro artículo sobre ¿Qué son los terrores nocturnos?
Etapas del sueño
En el mundo del sueño, hay algo increíble llamado «fases del sueño». Esto no es más que cómo pasa tu cuerpo por diferentes etapas durante la noche para descansar. Imagínate esto como un viaje nocturno: comienza cuando cierras los ojos y te sientes somnoliento. Entonces, tus músculos se relajan, la mente se tranquiliza y empiezas a adentrarte en un sueño más profundo.
La fase más emocionante es la cuarta, aquí, tu cerebro está súper activo, ¡casi como cuando estás despierto! Tus ojos se mueven rápidamente, y es la hora de los sueños. Este momento es especial porque el cerebro organiza cosas importantes y desecha lo que no necesitas recordar. En los niños, esta fase es crucial para que sus cerebros crezcan y se desarrollen.
Ahora que has explorado algunas curiosidades del mundo del sueño, estás un paso más cerca de comprender los misterios que se despliegan mientras dormimos. Estos ciclos de sueño se repiten cada noche, pero pueden variar en duración. Algunas fases son más largas al principio, y otras toman el control más tarde en la noche. La edad también juega un papel muy importante: los bebés experimentan más de esa fase REM. Si quieres saber más sobre este viaje nocturno, ¡Échale un vistazo a nuestro artículo sobre las fases del sueño!