La noche de tus sueños ¡Prepárate para un sueño reparador!

 

Dormir es importante. Durante el sueño se producen cambios en las funciones corporales y actividades mentales que hacen posible el funcionamiento de nuestro organismo durante todo el día. Pero no solo es importante dormir. Es importante dormir bien. Mantener un sueño reparador a diario asegurará que estas funciones se lleven a cabo de forma óptima. Si no descansamos lo suficiente nuestra salud se resiente, tanto a nivel físico como a nivel psicológico.

Un sueño reparador es un descanso continuo, sin despertares, y que dura el tiempo que requiere nuestro organismo. ¿Tu sueño habitual no encaja en esta descripción? Te traemos los consejos para dormir que mejorarán tu descanso.

 

El bucle del sueño reparador

Sabemos que si dormimos mal una noche, sufriremos las consecuencias durante el día. ¿Pero sabías que lo que te ocurra durante el día también influirá en cómo pases la noche? Sueño y vigilia son dos funciones cerebrales que se complementan. La calidad de una, afecta a la calidad de la otra. Esto significa dos cosas: 

–   La dificultad para conciliar el sueño puede sumirnos en una espiral de cansancio, en la que la falta de sueño afecte a nuestro día, y nuestro malestar del día afecte a nuestras noches. 

–   Podemos contrarrestar el insomnio con los hábitos y comportamientos que adquiramos durante el día y hacer que esa espiral se convierta en un bucle de bienestar: dormir bien para levantarnos mejor.

 

10 consejos para dormir

¿Cómo conciliar el sueño rápidamente y disfrutar de un descanso nocturno sin interrupciones? Aquí tienes 10 consejos que puedes empezar a poner en práctica hoy mismo para mejorar tu descanso: 

 

1.¡Programa tu sueño! 

Determina el horario en el que deberías dormir para cumplir con las horas de sueño recomendadas (7-8,5 horas en adultos) y síguelo a conciencia. Levántate y acuéstate siempre a la misma hora. Los primeros días es probable que te cueste seguir el horario y se cree una situación de déficit de sueño, ¡pero el cuerpo es inteligente! Pasado un tiempo, tu cerebro reprogramará el horario de sueño y alcanzarás un descanso más profundo y continuado.

 

2.Si lo llaman dormitorio, ¡será por algo! 

Procura utilizarlo solo para dormir y evita estar en la cama para cualquier actividad que no sea el descanso. Es uno de los mejores consejos para dormir, porque te ayudará a asociar tu cama y el entorno del dormitorio con el sueño y el relax.

 

3.Las siestas, en pequeñas dosis. 

Procura que sean a primera hora de la tarde y evita que se alarguen más de 20 minutos. Son una buena forma de recargar pilas, relajarnos y mejorar nuestro estado de ánimo. Pero si se alargan más de lo debido pueden ser contraproducentes e impedir que durmamos bien por la noche. 

 

4.Ejercicio sí, ¡pero no antes de acostarte! 

Hacer deporte de forma regular puede alargar la duración de tu sueño y mejorar su calidad, pero evita ejercicios de alta intensidad en las horas previas al sueño, pues puede ser perjudicial. 

 

5.Despídete del alcohol, la cafeína y la nicotina

¡Al menos antes de dormir! La cafeína y la nicotina son estimulantes que dificultan la conciliación del sueño. El alcohol, a pesar de que induce el sueño, disminuye el tiempo total de descanso.

 

6.Cena pronto, ¡y ligero!

Cena al menos una hora antes de acostarte y deja a un lado las comidas que puedan dificultar la digestión, pues harán que tengas más dificultad para conciliar el sueño. Además, si no tomas grandes cantidades de líquidos antes de dormir, evitarás que la necesidad de ir al baño interrumpa tu descanso. 

 

7.La rutina es la mejor aliada del sueño. 

Si sigues siempre una serie de pasos antes de acostarte, tu cuerpo sabrá que es la hora de dormir y se preparará para ello. Cepíllate los dientes, pon el despertador, baja la persiana… ¡y prepárate para caer en brazos de Morfeo!

 

8.Crea un entorno que invite al descanso. 

Desconecta móviles y dispositivos electrónicos, ajusta la temperatura de la habitación, cierra ventanas y persianas…. Así, conciliar el sueño será mucho más fácil.

 

9.¡Que la frustración no se apodere de tu cama! 

Si tienes dificultad para quedarte dormido, sal de la cama y vuelve a intentarlo después de unos 15 o 20 minutos. Calmarás el nerviosismo y evitarás que tu cuerpo relacione la cama con estar despierto. En ese tiempo, procura no ver la tele o mirar el móvil. Puedes hacer algún ejercicio de relajación o escuchar música tranquila. 

 

10. Consulta a tu médico o farmacéutico

Si llevas días sin poder dormir, consulta a tu médico o farmacéutico. Sabrá determinar las causas que perjudican tu descanso, te dará consejos para conciliar el sueño adecuados a tu situación, y podrá recomendarte la solución adecuada para cuidar la salud de tu sueño.